Semana 1
La primera parada en nuestra peregrinación de Cuaresma es la aldea rural de Chanjule, en Guatemala, donde nos encontraremos con Felipa Pérez. Cuando el huracán Stan destruyó el sistema de agua de Chanjule en 2005 los aldeanos se quedaron sin agua limpia por dos meses. Miembros de la comunidad tales como Felipa y su familia ayudaron a construir su nuevo sistema desde el principio, tendiendo la tubería para distribución, construyendo letrinas, lavaderos, el sistema de alcantarillado y la instalación de grifos en cada hogar.
Rodeada por El Salvador, México, Honduras y Belice, Guatemala alberga a más de 12 millones de habitantes, la mayor población de América Central. El país lucha con su alta tasa de desempleo. Aproximadamente el 76% de la población vive con menos de $2 al día, lo cual la hace particularmente vulnerable a los efectos de desastres naturales tales como el Huracán Stan, que cobró miles de vidas en 2005.
Reza
La Cuaresma apenas ha comenzado, y ya se nos recuerda la tentación que nos mordisquea los talones, aun cuando tratamos de ir por el camino del arrepentimiento, el auto-sacrificio y la oración. En el Evangelio del domingo escuchamos el familiar relato de la tentación de Jesús en el desierto en el que el diablo trata de debilitar la habilidad de Jesús de amar a Dios con todo su corazón, con toda su alma y con todas sus fuerzas. En su ministerio terrenal Jesús expresó este profundo amor por su Padre con su profundo amor por las personas, especialmente por aquellos olvidados por la sociedad.
Cada año durante la temporada de huracanes el mundo espera con temor las nuevas tormentas que apuntan hacia los países costeños. Con una nueva amenaza cada año, es tentador olvidarse de aquellos que todavía tratan de recuperarse de las tormentas de los años anteriores. Pero dado que los pobres son los más afectados por estos desastres naturales, a menudo les toma años recuperarse.
Al comenzar tu jornada de Cuaresma, reflexiona sobre las tentaciones que te impiden ser consciente de la pobreza y sus causas de raíz, y busca maneras de cómo participar en la obra sanadora de Dios.
Ayuna
Puesto que en los Estados Unidos existen acueductos bien mantenidos, es fácil dar por sentado los beneficios del agua limpia. Tener agua de grifo significa que nadie tiene que cargar desde el arroyo más cercano la provisión de agua para la familia. Complejos sistemas para la purificación del agua mantienen a raya las enfermedades transmitidas por el agua. Y, sin embargo, es un recurso que fácilmente se puede ver comprometido por el sobreuso, por desagües tóxicos de nuestros caminos y campos de cultivo y por los químicos que se arrojan a corrientes y océanos. Es un sistema mundial, y lo que hacemos a la calidad del agua en nuestras propias comunidades puede dañar a sistemas de agua de todo el mundo.
En solidaridad con todos aquellos cuyo suministro de agua se ve constantemente amenazado, comprométete a cuidar de las fuentes de agua que te benefician. Limita el sobreuso del agua instalando duchas de bajo flujo. No dejes el agua correr cuando te cepillas los dientes o lavas los platos. No vacíes medicinas en el lavabo o el inodoro. Usa agua filtrada del grifo en lugar de comprarte agua embotellada para limitar la contaminación producida por los envases de plástico.
Aprende
Cuando la gente de Chanjule escribió a Catholic Relief Services pidiendo ayuda para restaurar el sistema de agua de la aldea, CRS y su socio Caritas respondieron con ayuda financiera y asistencia técnica. La creación de acueductos accesibles y estables es clave para el fortalecimiento de la salud comunitaria, el mejoramiento de la producción agrícola y el aumento de oportunidades para mujeres y niñas, cuyo acceso a la educación y el trabajo se puede ver limitado cuando se pasan tanto tiempo cargando agua desde fuentes alejadas. La Doctrina Social Católica nos recuerda que “como administradores llamados por Dios a compartir la responsabilidad del futuro del planeta, deberíamos trabajar por un mundo en el que las personas respeten y protejan a toda la creación y busquen vivir sencillamente, en armonía con ella, por el bien de las generaciones futuras” (USCCB Comité Administrativo, Formando la Conciencia para ser ciudadanos fieles: Reflexión de los obispos de los Estados Unidos sobre la doctrina católica y la vida pública, # 54)
Da
Según el centro del agua de la Universidad de Nebraska, el estadounidense promedio paga unos $2 por 1.000 galones de agua. Cinco galones cuestan cerca de 1 centavo. El estadounidense promedio usa unos 60 a 100 galones por día. Considera el trabajo que los miembros de la aldea de Chanjule invirtieron para poder restaurar su propio sistema de agua. Echa $2 a tu Plato de Arroz en solidaridad con aquellos que no han tenido el lujo de disfrutar de 10 días continuos de agua limpia que llegue por tubería hasta sus casas.

