Tercera semana — India
Introducción
Esta semana visitamos la India, donde nuestra peregrinación nos lleva a una escuela en Calcuta apoyada por Catholic Relief Services. Allí encontraremos a Pailash, de 14 años, quien ha abandonado su vida en las calles por la oportunidad de estudiar matemáticas y planear otro tipo de futuro para sí mismo.
Más de mil millones de habitantes viven es este país sudasiático, cuya tamaño geográfico es un poco menos de un tercio que el de Estados Unidos. India cuenta con excelentes facultades de medicina, ingeniería, tecnología de la información y administración con estudiantes que asumen puestos de liderazgo en todo el mundo; sin embargo, se estima que hasta 100 millones de niños están fuera de la escuela. Muchos de ellos, especialmente las niñas, son forzados a trabajar y vivir en horribles condiciones. En la India, el 25% de la población vive en la pobreza.
Reza
A veces estamos tan acostumbrados a nuestras condiciones presentes que ni siquiera podemos imaginar de qué tenemos sed. En el Evangelio del domingo, una mujer samaritana es sorprendida hasta reconocer su propia y profunda sed de unión con Dios. Desde el mismo inicio su encuentro con Jesús rompe todas las reglas sociales y religiosas que ella conoce sobre quién es puro y quién es impuro, y quién es favorecido por Dios y quién no lo es. Después de una conversación con Jesús, a esta mujer ya no le atrae el agua estancada del pozo de la aldea; el agua corriente sería mejor. Y el estancado orden social y religioso que limita su propio sentido de dignidad ya no es suficiente; el agua viva de la relación con un Dios que la conoce y la ama es lo que realmente desea. Todo comienza con Jesús que altera las rutinas establecidas y las normas sociales lo suficiente como para que necesidades más hondas salgan a la superficie y se puedan considerar nuevas posibilidades. Esta semana, pide a Dios que altere tu rutina. Mira detenidamente los ritos familiares tales como cómo vas al trabajo o a la escuela, cómo obtienes comida y agua, cómo gastas el dinero, con quién pasas la mayor parte del tiempo y a quién dejas pasar de lado. Pide a Dios que te ayude a examinar estas prácticas diarias con nuevos ojos: ¿qué revelan sobre tu propio sentido de dignidad humana? ¿Cómo están conectadas con las personas que viven en la pobreza local y mundialmente? ¿Cómo contribuyen a la salud de la Tierra?
Ayuna
El ayuno de Cuaresma tiene sus raíces en la idea de que prepararse para la Pascua supone abandonar hábitos pecaminosos que matan el alma. La idea era que si podías abandonar tales conductas por 40 días, probablemente podrías abandonarlas indefinidamente. Esta semana, procura transformar algunos de los elementos de tu rutina diaria por prácticas que sostengan la Tierra y busquen cambiar alguna estructura que empobrece a las personas. Puedes considerar usar menos tu automóvil para ayudar a conservar el medio ambiente, frecuentar tiendas que promueven prácticas laborales justas, reemplazar el tiempo que pasas mirando programas en canales comerciales con tiempo dedicado a servir como voluntario en la comunidad.
Aprende
¿Cómo afectan a las personas pobres las decisiones que tomamos y las estructuras sociales que sostenemos? Es la pregunta que debemos hacernos cuando seguimos la “opción preferencial por los pobres”. Es una pregunta que la Doctrina Social Católica requiere que tengamos en mente no solo en nuestras rutinas diarias, sino en nuestras vidas de ciudadanos. Optar por los pobres está en el corazón de la misión de las organizaciones de socorro y desarrollo tales como Catholic Relief Services, cuyo trabajo incluye analizar la raíz de la pobreza y crear oportunidades que ofrezcan maneras de salir de ella.
Para Pailash, de 14 años, en Calcuta, sus planes para una nueva vida están ligados a su educación. Por ser huérfano y paralizado por la polio, había pasado gran parte de su niñez vendiendo periódicos en las calles. Cuando un amigo lo trajo a una escuela apoyada por Catholic Relief Services, Pailash se encontró en un lugar donde ya no tenía que preocuparse por dónde dormir o de dónde vendría su siguiente comida. Más bien, puede estudiar matemáticas y tocar los bongos en la orquesta de la escuela. Y Pailash puede planear un futuro de esperanza que incluye mudarse a una escuela para jóvenes donde se le ayudará a aprender un oficio, encontrar trabajo y ganarse bien la vida.
Da
Ir a la escuela es una parte innegable de la rutina diaria de la gente joven en Estados Unidos. Si estás en edad escolar, echa 1 centavo a tu Plato de Arroz por cada día que has pasado en la escuela este año. ¿Has completado tu educación? Pon 25 centavos por cada año de escuela que has tenido el privilegio de completar.

