Operación Plato de Arroz

Sexta semana — Estados Unidos

La Semana Santa nos trae de vuelta a Estados Unidos para la última parada en nuestra peregrinación. Aquí en Fort Myers, FL. encontramos a Latronia Latson, de 46 años, quien está criando sola a sus dos nietos. Y todavía tienen tiempo para ser voluntaria en la Misión Católica de San Pedro Claver, que sirve como banco de alimentos comunitario.

Reza

La gente de los tiempos de Jesús podía decir que Dios estaba haciendo algo nuevo con sólo observar a las personas con las que Jesús elegía comer. Su convivencia a la mesa con pobres y ricos, con aquellos a quienes la sociedad rechazaba y los que admiraba fue la fuente de esperanza y también causa de escándalo en su comunidad. Por lo general, otros preparaban y ofrecían comida a aquel maestro itinerante. Los Evangelios nos cuentan que las mujeres lo seguían y le ofrecían sus bienes. Jesús modeló con perfección el deseo de Dios de darnos el regalo de la gracia, y el gozo de Dios en recibir los dones que ofrecemos. La mesa de la Pascua de la primera Eucaristía no fue diferente –fue preparada para Jesús. Se sentó a la mesa de otra persona con aquellos que morirían por él, y también con aquellos que él sabía lo traicionarían, negarían y abandonarían. Pero él no excluyó a nadie de la comida ni de su compañía.

Al vivir la Semana Santa, reflexiona sobre las personas con las que te sientes cómodo compartiendo la convivencia a la mesa, y sobre aquellas con las que no. Pide a Dios que amplíe tu visión de la mesa para así reflejar la visión de Jesús, donde todos tienen el derecho a comer y la responsabilidad de asegurarse de que nadie se aleje hambriento.

Ayuna

La Semana Santa es tiempo para entrar profundamente en la oración y el ayuno, lo cual es especialmente cierto el Viernes Santo cuando ayunamos de la celebración misma de la Eucaristía y nos sumergimos en la muerte de Jesús. La procesión del Domingo de Ramos, el Vía Crucis, los actos penitenciales y los dramas de la Pasión todos buscan ayudarnos a seguir los pasos de Jesús. Hambrientos de vida, somos testigos de las amargas consecuencias del amor de Jesús. Este amor tiene el derecho de manifestarse. Es responsable por el  amado. Y cuando se enfrenta a los que lo rechazarían, este amor que tiene consecuencias: sufre. A veces el amor muere. Pero el amor, el amor de Dios, no puede hacer otra cosa que resucitar otra vez.

Aprende

Muchos de los vecinos de Latronia Latson en Fort Myers luchan económicamente igual que ella. Pero también asumen responsabilidad los unos por los otros. En el banco de alimentos donde ella trabaja las limitadas horas del centro mantienen alejadas a algunas personas. Por lo que hay el entendimiento que cada persona que recoge comida tiene que compartirla con otras cinco familias.

“Mi familia tiene sus propios problemas, pero sé que si me doy por vencida, solo habrá más problemas en el mundo”, dice Latronia. “Al cuidar a mi familia ayudo a cuidar a mi comunidad. Por medio del Banco de comida de St. Peter Claver, las personas de nuestra comunidad tienen una manera concreta para ayudarse mutuamente cuando lo necesitan”.

Estados Unidos es una de las naciones más ricas del planeta. Pero ello no significa que hemos distribuido nuestros recursos equitativamente. Más del 12% de los estadounidenses –37 millones de personas– viven en la pobreza. Pero a diferencia de muchos países del mundo, Estados Unidos tienen una robusta sociedad civil cuyos miembros tienen el derecho a participar en el gobierno representativo, para tratar las injusticias tanto social como políticamente y hacer que nuestra fe influya en la esfera pública. Estos derechos civiles nos dan los medios para asegurar que los derechos humanos básicos de las personas a tener nutrición adecuada, vivienda, trabajo y seguridad sean resguardados. Con estos derechos viene la responsabilidad de hacer uso de ellos. Para conocer más sobre cómo los católicos en los Estados Unidos pueden actuar como ciudadanos fieles, lee “Formando la conciencia para ser ciudadanos fieles. Llamado de los obispos católicos de Estados Unidos a la responsabilidad política”. Lo puedes encontrar en http://www.usccb.org/faithfulcitizenship/.  

Da

Tú y tu Plato de Arroz han hecho un gran recorrido durante esta Cuaresma. Sacúdelo un poco y toma el peso del contenido en tu mano. La limosna es una buena obra de la Cuaresma. Pero así como en la vida, siempre se puede hacer algo más. Esta semana, al dar de ti mismo en respuesta a los relatos de la Semana Santa, busca en tu casa las monedas perdidas para echarlas a tu Plato de Arroz. Conversa con los miembros de tu familia sobre cómo tu donación y toma de conciencia global puede crecer durante el tiempo de Pascua y más allá.