Me llamo Karen y junto a mi esposo Scott, nuestra familia fue beneficiaria de los servicios de Marian House de Caridades Católicas. Recientemente nos mudamos a Colorado Springs desde otro estado y nuestra situación pasó de mala a peor. En un mes, llegamos al punto de quedarnos sin un lugar donde vivir. Scott tuvo una emergencia médica y una señora en la clínica nos refirió a Marian House de Caridades Católicas. ése fue el día que nuestras vidas comenzaron a cambiar.
Nunca antes habíamos estado en un comedor público y no sabíamos qué esperar. Nuestros temores desaparecieron rápidamente tan pronto como cruzamos la puerta. María, la voluntaria a cargo de la Sala Familiar en Marian House, nos invitó a pasar, nos acomodó y nos hizo sentir bien acogidos. La comida y la hospitalidad fueron estupendos. Todo el personal y los voluntarios hablaron con nosotros como si fuéramos "gente de verdad" y nos brindaron el apoyo que habíamos estado buscando. Conseguimos alojamiento temporal; por medio de una agencia asociada, la división Comunitaria de Marian House, obtuvimos un vehículo para nuestra familia de 6, el Centro de Soporte de Vida nos proporcionó ropa y pañales, y el personal del comedor se aseguró de que tuviéramos suficiente leche, bocadillos y fruta para el camino. Nos dieron las herramientas que necesitábamos para seguir adelante.
Hoy, tenemos nuestro propio apartamento que la división Comunitaria de Marian House nos ayudó a equipar. Scott tiene un trabajo a tiempo completo y yo me estoy preparando para volver a la escuela y obtener un título en trabajo social y así poder ayudar a otras familias, como Caridades Católicas nos ayudó a nosotros.